¡Todos a sus puestos que mi hijo tiene un pedal!

Hace unos meses, Lucas les dijo a sus padres que este verano volvería a casa desde Gotemburgo (Suecia), donde estudia, ¡en bici! A Fernando y Palmira no les hacía ninguna gracia que su hijo recorriera Europa solo y decidieron acompañarle de manera virtual y con un motivo solidario. Una aventura que ha unido a toda la familia.

Iniciativas sociales
Opus Dei - ¡Todos a sus puestos que mi hijo tiene un pedal! Lucas ha recorrido 2.600 kilómetros en bicicleta por los huérfanos del ébola en África.

Somos una familia numerosa. Vivimos en Vigo (Pontevedra) pero nuestros seis hijos están repartidos por el mundo. Lucas tiene 24 años y es el tercero. Hace dos años se fue a estudiar un Máster de Ingeniería de Producción a la Universidad de Chalmers, en Gotemburgo (Suecia) y acaba de terminar su proyecto final.

Gracias a él, este verano toda la familia nos hemos implicado en una campaña de recogida de fondos para ayudar a niños huérfanos por el ébola en Sierra Leona. Lo que comenzaba amenazando como una posible crisis familiar, ha acabado siendo un proyecto común que nos ha unido más que nunca.

Quería presentarme a los que os habéis unido a @2rootsproject hace poco. Ante todo, muchísimas gracias por seguirme! Foto: Instagram de 2rootsproject

Quiero un verano distinto y no estar tirado en la playa”

Lucas siempre ha sido un apasionado de la bicicleta y de la aventura. En su tiempo libre colabora con una ONG sueca que recoge bicicletas abandonadas, las repara y las entrega a gente que no puede permitirse comprar una nueva. Hace dos años recorrió en bici, con unos amigos, el Camino de Santiago desde San Sebastián, hasta Santiago de Compostela (750 km); hace un año, acompañado de amigos, hizo Vigo-Lisboa (550 km) y durante su Erasmus recorrió la mitad de la Isla de Taiwan, también en bici y él solo.

En su tiempo libre Lucas colabora con una ONG sueca que recoge bicicletas abandonadas, las repara y las entrega a gente que no puede permitirse comprar una nueva

En el mes de junio fuimos unos días a visitarlo a Gotemburgo y nos anunció que había decidido hacer algo diferente. “No quiero un verano tirado en la playa, quizá más adelante ya no pueda contar con este tiempo de vacaciones”. Lo vimos muy decidido a emprender algo extraordinario, un viaje largo en bici, él solo. Esta decisión nos daba pánico por los riesgos que suponía atravesar siete países, 2.900 kilómetros y dormir a la intemperie; nos asustaba también el tráfico, que fuera solo, que tuviera que cruzar zonas emboscadas…

Pero Lucas no veía nada de esto, nos decía: “¡hay autopistas de bicicletas por toda Europa!” Él lo tenía tan claro que sabíamos que antes o después emprendería ese viaje.

Aunque no podíamos acompañarle físicamente, pensamos que al menos podíamos hacerlo de manera virtual. Y no solo nosotros. Se nos ocurrió hacer de esta aventura una colaboración con la ONG Harambee, que tiene distintos proyectos en África.

Contactamos con Harambee y nos pusimos en marcha. Lucas buscó entre todas las opciones y eligió un proyecto de reinserción social y educativa para 82 niños huérfanos del Ébola

Contactamos con Harambee y nos pusimos en marcha. Lucas buscó entre todas las opciones y eligió un proyecto de reinserción social y educativa para 82 niños huérfanos del Ébola, en Sierra Leona, uno de los países más pobres del mundo. Él iría contando su viaje a través de las redes sociales y la gente que lo siguiera podría, a la vez, conocer el proyecto y animarse a donar dinero. Bautizamos la aventura con el nombre de 2Roots.

Había que ponerse en marcha rápido porque no teníamos mucho tiempo. El recorrido debía terminar antes del 17 de agosto, porque, ese día, Lucas tenía que regresar a Gotemburgo y presentar su Proyecto de Máster. El 17 de julio, Lucas emprendía el viaje.

Comienza la aventura

Comprendimos que él solo no podría darlo a conocer, así que iniciamos una difusión masiva por WhatsApp, para contarlo a amigos y conocidos. Muy pronto se fueron multiplicando las ayudas. Dos amigos periodistas nos apoyaron con notas de prensa e información a diferentes medios de comunicación. Nuestro hijo Juan, desde Madrid asumió la edición de vídeos, audios y fotos que cada día nos remitía Lucas, desde la bici. Palmira, otra de nuestras hijas que veía la movida desde Londres, comenzó las cuentas de Facebook e Instagram. De esta manera siempre había alguien para detallar la ruta de cada día con fotos, vídeos, audios, alguna infografía que marcaba los kilómetros, datos del país, climatología, pinchazos y otros contratiempos del viaje. Y por supuesto animando a la donación, por pequeña que fuera.

Ha sido un trabajo en equipo maravilloso que nos ha servido para unir y fortalecer lazos familiares. A Lucas le ha dado mucha seguridad sentir el respaldo de todos, y ver lo que estábamos haciendo, con esfuerzo y robando horas al sueño, para ayudarle. Le daba fuerza descubrir cada día ese apoyo incondicional, especialmente el de sus hermanos que, desde puntos diferentes del mundo, le daban cada mañana, con un “¡Buenos días!”.

Le daba fuerza descubrir cada día ese apoyo incondicional, especialmente el de sus hermanos que, desde puntos diferentes del mundo

El alcance de 2Roots implicó a personas muy diferentes: además de nuestros amigos y los amigos de nuestros hijos, al zapatero, al peluquero, la costurera de toda la vida, a muchos vecinos… Todos ellos han procurado hacer un seguimiento diario, bien por redes sociales, bien por la prensa o también por las múltiples entrevistas de radio que le han ido haciendo durante el viaje.

Lucas es un chico más bien reservado pero poco a poco se fue metiendo en el papel y aguantó estoicamente todas las entrevistas. También soportó muy bien la lluvia, el viento, sus comidas en el pequeño infernillo y el dormir a la intemperie en tienda de campaña. En alguna ocasión durmió en una casa, gracias a la comunidad online de Couchsurfing, que pone en contacto a viajeros con gente local que ofrece alojamiento gratis en su casa.

La crisis del ciclista

Había previsto llegar a su destino final, San Sebastián, el 15 de agosto, para tener al menos dos días de vacaciones en Vigo con todos sus hermanos. Sin embargo, decidió dar un empujón de intensidad y fue quemando etapas a 150 km por día, a 160, 190…

Se sentía muy agotado y tentado de coger un tren. En esos momentos se acordaba de los niños huérfanos y los donativos que bien valían su esfuerzo

Forzó tanto que llegó un momento en el que pensó que no era capaz de continuar. Se sentía muy agotado y tentado de coger un tren. En esos momentos se acordaba de los niños huérfanos y los donativos que bien valían su esfuerzo. Descansó durante dos días para recuperar las fuerzas y vuelta a pedalear.

El día 10 pasaba su última noche en Biarritz, antes de llegar a la meta y allí decidimos darle una sorpresa. Fuimos a recibirle con nuestro hijo Juan y resultó muy emotivo. Había sido una etapa dura para el ciclista por el viento y la lluvia. Esa noche dormimos todos en un hotel y, al día siguiente, le acompañamos hasta San Sebastián, nosotros en el coche y él en su bici. Llevaba todos sus bultos, no permitió que los montáramos en el coche, ni siquiera quiso vaciarlos un poco.

Así detallaba Lucas, en su cuenta de Instagram, el recorrido por Europa.

El día 11 llegó a San Sebastián y quiso entrar por el monte Jaizkibel, a 455 metros de altura, con unos acantilados espectaculares, en vez de hacerlo por la costa. Allí atendió algunas entrevistas de medios locales, Diario Vasco, ETB, y también Radio Gallega y regresamos a Vigo.

Lucas ha sido un referente de trabajo, esfuerzo y voluntad. En 26 días nos ha dado ejemplo de una gran voluntad y una inmensa capacidad de sacrificio

Lucas ha sido un referente de trabajo, esfuerzo y voluntad. En 26 días nos ha dado ejemplo de una gran voluntad y una inmensa capacidad de sacrificio. Han sido unos días admirables. Ya está persiguiendo su próximo destino: esos niños de Sierra Leona.

Todo ha ido a la perfección excepto la recaudación que nos faltan todavía 3.000€ para llegar al objetivo de 10.000€. Lucas ha hecho 2.906 km. en 26 días. Si quieres aportar tu granito de arena, aún puedes hacerlo aquí: https://www.migranodearena.org/es/reto/16334/2roots-y-harambee-por-los-ninos-huerfanos-del-ebola/

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Más información y artículos

2.600 kilómetros en bici por el ébola

COPE: Siempre me ha gustado ayudar a la gente. Me hace muy feliz.

La Voz de Galicia 2.600 kilómetros en bici por el ébola (19.07.17)

EP Un joven español recorre 2.600 km en bicicleta por los huérfanos del ébola en África

Faro de Vigo Pedaladas por África

Diario Vasco De Suecia a San Sebastián en bicicleta por los huérfanos del ébola y Pedaladas solidarias contra el ébola.

ABC Kilómetros por los «niños malditos» del ébola.

Hola La admirable hazaña de Lucas, que recorrerá 2.600 kilómetros en bicicleta por los huérfanos del ébola en África

Harambee 2roots. Juntos por África