Taller solidario de bicis en Valencia

Con la que está cayendo, el ingenio se agudiza y son muchos los que ponen en marcha iniciativas para ayudar a los demás. Con la colaboración de Cáritas, en la Parroquia de San Josemaría de Valencia han querido echar una mano o mejor, un par de ruedas, “a esas personas que vemos por la calle, intuimos que con pocos recursos, a las que probablemente una bicicleta les sería muy útil”, explica Manuel Martín, uno de los impulsores.

Iniciativas sociales

Las bicicletas son el medio de transporte más limpio y económico; y además son perfectas para una ciudad como Valencia, donde la temperatura es suave y la geografía no muy accidentada. Para los que trabajan en los polígonos, para los que van a la huerta y en general, para todos aquellos que están pasando un mal momento, la asociación Angels by bike tiene un taller de bicis donadas, que arreglan y dejan listas para que no haya nadie que no pueda moverse o ir a trabajar por falta de recursos. Como explica Manuel, “ pensamos que en el fondo esas personas son como Ángeles y nos gustaría que estos ángeles fueran en bicicleta.

Empezaron hace más de un año y ya han entregado más de 70 bicis: abandonadas, donadas por particulares, regaladas a través de Facebook … En el taller trabajan voluntarios expertos en reparaciones y consiguen poner a punto cada bicicleta. El apoyo de la Fundación Telefónica ha sido clave a la hora de incrementar el número de voluntarios.

Para garantizar que se entregan a personas con verdadera necesidad, desde Caritas se localiza a los posibles beneficiarios, buscando un modelo con las características adecuadas, según el tipo de uso que vaya a hacer cada persona.

Para garantizar que se entregan a personas con verdadera necesidad, es Cáritas quien se encarga de buscar a los beneficiarios; buscando un vehículo con las características adecuadas, según el tipo de uso que vaya a hacer esa persona.

Asociación 'Angels by bike'

Lucía Abal recibe las peticiones en directo o desde angelsbybike@gmail.com, evalúa la situación laboral y personal, y organiza la entrega. Lucía recuerda ahora varios casos de familias que acudieron a ellos para regalar una bici a niños que se había quedado fuera de la hoja de ruta de los Reyes de Oriente.

Desde la asociación plantean los beneficios medioambientales de la recogida de bicis abandonadas, así como “la creciente sensibilidad y generosidad de los usuarios, que ponen a nuestra disposición las bicis que caen en desuso”.