2 de octubre: Traslado del beato Álvaro a Santa María de la Paz

El beato Álvaro del Portillo descansa de nuevo en la cripta de la Iglesia prelaticia de Santa María de la Paz (Roma). Vídeo resumen del traslado desde la basílica de San Eugenio.

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Entre los días 29 de septiembre a 2 de octubre unos 40.000 fieles han podido acudir a la basílica de San Eugenio para acompañar y rezar ante los restos mortales del nuevo beato.

Desde ayer por la tarde, las reliquias del beato Álvaro del Portillo descansan nuevamente en Santa María de la Paz, la iglesia prelaticia del Opus Dei (viale Bruno Buozzi, 75). El féretro con el cuerpo del nuevo beato fue trasladado ayer a las 18.00 desde, al finalizar el acto eucarístico presidido por el prelado del Opus Dei, el obispo Javier Echevarría, en dicha basílica romana.

Miles de personas participaron en la ceremonia desde la basílica de San Eugenio, desde la iglesia prelaticia y desde la calle Bruno Buozzi, que une ambas iglesias. Además, muchos otros miles la siguieron a través de la transmisión en directo que ofreció la página web www.alvarodelportillo.org.


Mons. Echevarría: "demos a Dios toda la gloria, bien unidos al Papa y dejándonos conducir por Jesús"

Al finalizar el acto eucarístico Mons. Javier Echevarria se dirigió al nuevo beato con las siguientes palabras: "Gracias queridísimo beato Alvaro por todo lo que has hecho, gracias por tu generosidad, gracias por tu fidelidad inquebrantable a Dios y a los demás, también cuando había dificultades".

Además, en una carta que envió ayer a los fieles y cooperadores del Opus Dei, el prelado invita a dar "gracias a la Trinidad Beatísima por este regalo que has hecho a la Iglesia, al Opus Dei y a la humanidad entera, al proponer la figura amable de este siervo tuyo como referencia y como intercesor". Las celebraciones en Madrid durante los días pasados, y las que han teniendo lugar en la Ciudad Eterna y en innumerables países ­–añade- han de servir para renovar "el deseo de dar a Dios toda la gloria, bien unidos al Papa, y dejándonos llevar hasta Jesús por la Virgen Santísima, nuestra Madre".

En su carta, el prelado agradece especialmente la audiencia de numerosos participantes en la beatificación con el Santo Padre Francisco, e invita a todos a "encomendar a la intercesión de don Álvaro la paz del mundo, más concretamente en los lugares donde muchas personas sufren persecución a causa de su fe, y a orar por los trabajos de la próxima Asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos, que comienza el próximo 5 de octubre".

Un signo tangible de la beatificación: 4 proyectos africanos

En esos mismos días se ha podido visitar en Roma una exposición sobre la vida del nuevo beato, y sobre varias iniciativas sociales y educativas que impulsó en diversos países. Se ha promovido también una colecta para el desarrollo de tres proyectos relacionados con la atención a la mujer y a la infancia que surgieron por deseo de Mons. del Portillo en Nigeria, Costa de Marfil y la República Democrática del Congo, así como para la creación de un fondo de becas para sacerdotes de África que estudian en Roma (www.harambee-africa.org). Estas 4 iniciativas desean ser una recuerdo concreto y permanente de la beatificación.

Mara Celani: "Gracias al Papa, a la ciudad de Roma, al Vaticano, a todos"

Al concluir las celebraciones, la portavoz del comité organizador de los actos romanos para la beatificación, Mara Celani, agradeció especialmente la colaboración a todas las personas e instituciones que han colaborado: "las celebraciones se concluyen con una profunda gratitud de parte de todos los que hemos vivido este acontecimiento. Para las personas que han venido a Roma, a la alegría de la beatificación, se ha unido la audiencia con el Papa y la calurosa acogida de una ciudad que les ha recibido con afecto".