Etiqueta: Vocación

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San Josemaría a la Virgen del Pilar: «¡Señora, que sea!»

San Josemaría a la Virgen del Pilar: «¡Señora, que sea!»

«A una sencilla imagen de la Virgen del Pilar confiaba yo por aquellos años mi oración, para que el Señor me concediera entender lo que ya barruntaba mi alma. Domina! —le decía con términos latinos, no precisamente clásicos, pero sí embellecidos por el cariño—, ut sit!: Señora, que sea de mí lo que Dios quiere que sea». San Josemaría.

Aniversario de la Ordenación Sacerdotal de san Josemaría

Aniversario de la Ordenación Sacerdotal de san Josemaría

El 28 marzo de 1925 Josemaría Escrivá fue ordenado sacerdote en la capilla del Seminario. El día 30 celebró su primera Misa en la Basílica del Pilar, en sufragio por el alma de su padre. Sólo estaban presentes su madre, sus hermanos y algunos amigos. Desde aquel momento la Santa Misa se reafirmó como el verdadero centro de su vida.

Detrás de los papeles, personas

Detrás de los papeles, personas

Filomena es una abogada italiana especializada en temas de derecho de familia. En este artículo cuenta su primer encuentro con el mensaje del Opus Dei a través de una amiga: "Fue la coherencia y la unidad de vida que vivía en su trabajo y en su día a día lo que me fascinó".

Testimonios
Vocación de San Josemaría

Vocación de San Josemaría

En Logroño intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Piensa que podrá descubrirlo más fácilmente si se hace sacerdote.

Undécimo día con San Josemaría

Undécimo día con San Josemaría

Para preparar la fiesta del próximo 26 de junio, aniversario de la marcha al cielo de San Josemaría, publicamos cada día algunos fragmentos del libro "15 días con Josemaría Escrivá" de D. Guillaume Derville, editado por Ciudad Nueva.

Textos para orar
Huellas en la nieve

Huellas en la nieve

Puede sorprender que un motivo tan pequeño —unas pisadas en la nieve— baste a un adolescente para tomar una decisión tan grande: entregar a Dios su vida entera; pero ése es el lenguaje con el que Dios suele llamar a los hombres y así son las respuestas, los signos de fe, de las almas generosas que buscan sinceramente a Dios