Poner a punto el motor

​Pepe se coloca el casco, arranca la moto y se dirige, como todos los días, a su trabajo de informático en una entidad bancaria. Circula por la vía de servicio y de pronto una cruz llama su atención...

En primera persona

La cruz ha estado siempre ahí pero, a partir de ese día, ya no puede dejar de mirarla cada vez que pasa. En su interior se enciende una chispa de esperanza que incendia su deseo de cambio: “Lo que te estás perdiendo… ¡Tendrías que hacer algo!”.

La memoria de la fe viaja hacia atrás, casi hasta la Primera Comunión. Sabe que necesita una puesta a punto para empujar el pistón que ponga el alma en movimiento pero ¿cómo se vuelve a la Iglesia? De momento, con un casco, una chupa, una moto y un párroco sorprendido,

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La historia de Pepe forma parte del reportaje RESET, en el que varias personas han compartido su tiempo para hablar de su vida, de heridas, de caídas y levantadas, de eso tan humano que es errar y necesitar ser perdonado, de necesitar amar y ser amado. De la alegría de encontrar la misericordia de Dios en el “sacramento de la alegría”.