Toni me arregló el 'pollo'

Pensé: «Está bien, vamos a pedirle a este ingeniero que me arregle el 'pollo'». El 'pollo' es el nombre familiar que usamos en casa para llamar a mi nuevo coche amarillo de segunda mano, que tenía varios problemas que dificultaban obtener un seguro nuevo y superar la ITV.

Relatos y favores
Opus Dei - Toni me arregló el 'pollo'

Hace varios años, vi una estampa de Toni Zweifel por casualidad; me pareció que tenía una cara simpática con esas gafas y pensé en pedirle algo. No sé ni lo que le pedí y menos si me lo concedió, pero su imagen no se me olvidó.

Lo cierto es que este año me recomendaron que le pidiera favores, y pensé: «Está bien, vamos a pedirle a este ingeniero que me arregle el pollo». El 'pollo' es el nombre familiar que usamos en casa para llamar a mi nuevo coche amarillo de segunda mano. Lo conocí antes de comprarlo. Sabía que había tenido algunos problemas eléctricos anteriormente, pero el motor era bueno y no tenía muchos kilómetros, así que me decidí a comprarlo a buen precio.

El 'pollo' es el nombre familiar que usamos en casa para llamar a mi nuevo coche amarillo de segunda mano

Todo iba de maravilla hasta que comenzó el verano... Primero llegaron algunos problemillas con las ventanas, gasto con el que no contaba. En verano sobreviví con el aire acondicionado, pero entendí la utilidad de las ventanas para los peajes después de tenerme que bajar del coche en varias ocasiones; así que asumí el gasto a la vuelta de las vacaciones.

La semana pasada quedé con un amigo del mundillo de los coches en que el viernes haríamos juntos el seguro nuevo y que me acompañaría a pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos). Dos gastos necesarios, pero costosos de asumir… y esa semana empezaron los problemas. El lunes las agujas del coche decidieron intercambiarse los papeles: la aguja de la gasolina subía y bajaba según la velocidad, y la de la velocidad se mantenía a cero cuando calculaba ir a unos 120 Km.

No me sabía la estampa, pero le dije a Toni: «Vamos, que tiene que salir. ¡¡No te cuesta nada!!». Pero ni caso

En una ciudad como Madrid, llena de radares, es interesante saber a qué velocidad circulas, pero sobre todo temía la ITV del viernes. El martes me hablaron de Toni, como dije antes, y fue cuando se me ocurrió pedirle el favor. El miércoles, cuando me subí en el coche, las agujas seguían bailando a sus anchas. No me sabía la estampa, pero le dije a Toni: «Vamos, que tiene que salir. ¡¡No te cuesta nada!!». Pero ni caso. El jueves el fallo eléctrico aumentó. Cuando iba en el coche, me paré a atender a una persona en la carretera, y cuál fue mi horror cuando descubrí que la que no podía bajarse del coche era yo. El cierre centralizado había bloqueado todas las puertas. Le dije a Toni: «Por lo menos sácame de esta, que es para una causa buena». Y conseguí abrir las puertas y atender a la pobre mujer. Pero al llegar a casa la aguja de la gasolina bailaba tanto que decidió ¡que tenía el depósito vacío! Ya no sabía ni la velocidad ni la gasolina.

Cuando iba en el coche, me paré a atender a una persona en la carretera, y cuál fue mi horror cuando descubrí que la que no podía bajarse del coche era yo

El viernes la aguja de gasolina seguía marcando que el depósito estaba vacío cuando iba a menos de 50 Km por hora. Eran las 8.40 de la mañana cuando me “enfadé” con Toni y le dije: «Vamos a ver, ¡¡estoy hay que solucionarlo!! Tengo taller a las 13.00, no tengo con qué pagar más facturas. ¡Por favor!», le grité. Y en ese momento... todas las agujas se colocaron en su sitio.

Como soy del barrio madrileño de Chamberí, la chulería me acompaña y le dije: «Está bien, muchas gracias. Ahora bien, vamos a terminar las cosas hasta el final, como nos enseñó san Josemaría. Hoy tengo que conseguir hacerme el seguro nuevo del coche y pasar la ITV sin problemas; salgo de trabajar a las 12.10 y hay que lograrlo antes de comer. Si lo logramos todo en esta mañana… lo escribo».

A las 13.45 tenía seguro, y a las 14.20 pasé la ITV sin problemas. Y aquí está mi favor como agradecimiento. Ya he conseguido una estampa de él y la llevo pegadita al cristal de las agujas

A las 13.45 tenía seguro, y a las 14.20 pasé la ITV sin problemas. Y aquí está mi favor como agradecimiento. Ya he conseguido una estampa de él y la llevo pegadita al cristal de las agujas para que proteja al 'pollo'.