El mensaje principal es: "vuelve a empezar"

"En la vida es muy fácil caer y seguir luchando en el camino para ser santo. No necesitas preguntárselo a mi marido; te lo aseguro". Clare Czerwinke es una de las personas que participó en el documental “Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría”.

En primera persona

Clare Czerwinke es una de las personas que han participado en el documental titulado: “Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría”. 

A raíz de la narración de Kaija, una madre finlandesa cuyo hijo se convirtió al catolicismo y se hizo del Opus Dei, en este documental testimonian también personas del Congo, India, Inglaterra, Italia, Canadá, Argentina y Perú. 

Imagen del website que ofrece el documental íntegro y permite a los lectores enviar su propio testimonio sobre cómo San Josemaría ha inspirado algún aspecto de su vida.

Con filmaciones inéditas de San Josemaría, se narra cómo el mensaje del “santo de lo ordinario” inspira a todo tipo de personas a darle un sentido de servicio y comprensión a las actividades de todos los días.

En el website www.inspiradosparaamar.org puede verse el documental completo, leer testimonios de otros usuarios o dejar el propio.

Cada nuevo día, cada hora, cada minuto: vuelve a empezar. Rectifica la intención. Vuelve. Ya sabes, levántate y empieza nuevamente. ¡Eso es extraordinario!

Escenas adicionales del testimonio de Clare Czerwinke

En la vida es muy fácil caer y seguir luchando en el camino para ser santo. No necesitas preguntárselo a mi marido; te lo aseguro.

Es muy bonito cuando confieso mis pecados. Y ya sean pecados grandes o pecados pequeños es... Obviamente la confesión es algo muy privado. Pero el mensaje principal es: vuelve a empezar.

Es duro tratar de ser santa, ¿sabes? Es duro tratar de ser madre, es muy duro ser esposa

Cada nuevo día, cada hora, cada minuto: vuelve a empezar. Rectifica la intención. Vuelve. Ya sabes, levántate y empieza nuevamente. ¡Eso es extraordinario!

Es muy motivador el saber que no te desanimas cada vez que algo sucede, porque eso es soberbia. Y a veces puede ser: Oh, hoy no limpié bien la casa. Oh, bien, déjala así. Es tan fácil aflojar en vez de tener la libertad o la caridad como para poder decir: No, lo haré por mis hijos, lo haré por mi familia, lo haré en el fondo por Dios.

Y es muy fácil caer y equivocarte. ¡Es duro! Es duro tratar de ser santa, ¿sabes? Es duro tratar de ser madre, es muy duro ser esposa, es duro ser hija, es duro ser hermana, tía, todo. La vida es dura.

Pero, si Dios es la motivación, podemos seguir adelante y confiamos en que alcanzaremos la meta. No podemos hacer esto solos. Necesitamos la ayuda y necesitamos la gracia de Dios que recibimos en todos los sacramentos y en toda oración. Pero lo necesitamos. Sin Él, no somos nada.