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“Como estudiante, era bastante perezoso y cambié”

“Como estudiante, era bastante perezoso y cambié”

José Luis Olaizola ha escrito cincuenta y dos libros, de momento. Uno de los autores más prolíficos de la literatura española explica cómo, tras conocer a san Josemaría en su juventud, se propuso encontrar a Dios en su trabajo. Es otro testimonio del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’ que se han recogido en la web.

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“Empecé a leer el Evangelio”

“Empecé a leer el Evangelio”

“Un amigo me invitó a ir a una mañana de retiro espiritual. Nunca había asistido a algo así en toda mi vida... Empecé a leer el Evangelio y a hacer oración con Camino. Era un mundo totalmente distinto”. De esta manera tan sencilla, a Julius Ogallo, de Kenia, san Josemaría le condujo a Dios. Testimonio publicado en el folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.

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“Me concentro en hacer bien y hasta el final cada actividad”

“Me concentro en hacer bien y hasta el final cada actividad”

Casada y con tres hijos, Izabela Siekanska se lanzó a hacer el doctorado en Filosofía y, claro, las horas no le rendían. Tras conocer las enseñanzas de san Josemaría se propuso ordenar su vida y concentrarse en cada cosa sin pensar en lo siguiente. Ofrecemos el testimonio de esta filósofa y madre polaca, extraído del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.

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“Basta poner amor en el trabajo que se hace”

“Basta poner amor en el trabajo que se hace”

Alessandro Romano hace anuncios de televisión. Trabaja en una agencia de publicidad en Milán (Italia). La espiritualidad del Opus Dei le ha ayudado a ser coherente con sus ideas cristianas en un ambiente profesional difícil. Testimonio tomado del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’, editado por la Oficina de Información del Opus Dei.

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“He encontrado consuelo en la confesión y la comunión”

“He encontrado consuelo en la confesión y la comunión”

Ann Jose Varavukala se trasladó de Nueva Delhi (India) a Estados Unidos para dar una educación especial a su hijo autista. Los escritos de san Josemaría le han ayudado a aceptar la enfermedad de su hijo y a encontrar consuelo en los sacramentos, especialmente en el de la Reconciliación y en la Eucaristía. Nuevo testimonio del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.

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“Trabajando en casa, ayudo a formar santos”

“Trabajando en casa, ayudo a formar santos”

Virginia McGough es ama de casa en Cheshire (Gran Bretaña). Está casada y tiene cinco hijos de 13, 11, 9, 7 y 5 años. Recogemos su testimonio en el que explica que rezar por los cristianos de Kazajstán mientras lava la ropa, atender con amabilidad al vendedor inoportuno, o escuchar a un hijo cuando está agotada son maneras de entregarse a Dios que ha aprendido de san Josemaría.

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“No contemplaba la posibilidad de ser santo”

“No contemplaba la posibilidad de ser santo”

Rolf Herold es profesor en el colegio de enseñanza secundaria de Forhheim (Alemania). Gracias a su mujer, oyó hablar de san Josemaría Escrivá. El modo en que este sacerdote hablaba de Dios le atrajo mucho y le acercó a la Iglesia Católica. Recogemos su testimonio, publicado en el folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’, que se une a los ya publicados en la web.

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“San Josemaría me contagió su entusiasmo por la Iglesia”

“San Josemaría me contagió su entusiasmo por la Iglesia”

Licenciada en Física y matemática, Petra Herold, de Forchheim (Alemania), se volvió a entusiasmar con la Iglesia Católica gracias a san Josemaría Escrivá. Casada y con cuatro hijos, narra la alegría de su regreso a la Iglesia. Recogemos su testimonio publicado en el folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.

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Un restaurador de libros que encontró su "Camino"

Un restaurador de libros que encontró su "Camino"

J. Carlos, uruguayo de pura cepa, llegó a la vida en el momento en que la selección uruguaya de fútbol se coronaba campeona del mundo. La vida lo hizo encuadernador y por sus manos pasó el libro "Camino", escrito por san Josemaría. Para ese hombre de familia atea ya nada sería igual.

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