
Educando a mi hijo
Viviana Miskulin es madre de cuatro hijos, uno de ellos con autismo. Desde Arequipa lanzó hace tres años el blog “Educando a mi hijo”, que ha obtenido diversos reconocimientos y le ha permitido conocer a quienes compartían su misma realidad.
03 de febrero de 2010
Danko Miskulin
Desde que su hija Lenka le dio la idea de escribir un blog sobre su experiencia con Danko, Viviana Miskulin no se cansa de contestar e-mails, comentarios y de subir entradas en él. Y es que este espacio que cuenta al mundo la realidad del autismo ha ido ganando reconocimientos en la comunidad informática.
En el año 2008 ganó el premio al mejor blog en la categoría Familia del concurso que cada año organizan la asociación Perú Blogs y Páginas Amarillas de Telefónica. En el año 2009 fue declarado ganador absoluto del mismo concurso.
El autismo es un síndrome caracterizado por la incapacidad de establecer contacto verbal y afectivo con las personas, y que termina en un repliegue de la personalidad sobre sí misma. Es indudable el sacrificio que conlleva la educación de un chico con estas características. Viviana y su familia lo saben.
Familia Miskulin, unidos frente al autismo
Las mañanas se “encienden” con una música tranquila y relajante; un ¡Aleluya!, ¡Aleluya! despierta a los más pequeños de la casa, pero no a Danko que posiblemente ha perdido el sueño, una y otra vez, en horas de la madrugada. La señora Viviana, que despertó hace mucho, prepara el desayuno y llama a todos a la mesa.
- “En épocas de colegio, él es el primero que se levanta, pero en vacaciones, es el último”.
Danko despierta horas después y se toma su tiempo para desayunar. Luego de una hora, se asea. “Ya sabe qué debe hacer, pero a veces me pide que lo acompañe; no necesariamente para que le ayude, sino más bien para sentirse protegido”.
- “Danko es tranquilo. A veces no es muy estable, pero no llega a gritar ni agredir”.
Danko, de niño
Pero ésta no es su única habilidad. También practica atletismo, es bueno para las matemáticas y en comprensión lectora, ¡Lee y escribe muy bien!, y tiene tan buena memoria que, hace algunos años, ésta le permitió desempeñarse perfectamente en un trabajo en Supermercados Metro de San Miguel de Lima.
La buena memoria de Danko no se queda en lo funcional, pues además se sabe algunas oraciones al pie de la letra, que no sólo repite antes y después de cada comida y los domingos en Misa, sino en la noche, cuando acompaña a sus hermanos y a sus padres a rezar el Rosario.
- “Ser parte del Opus Dei me ha permitido darme cuenta que mi hijo vino al mundo con una misión”.
Viviana Miskulin y Danko muy agradecidos por la acogida en la blogósfera.
- “Mis hijos siempre lo entienden. Son cada vez más sensibles con el dolor de las personas y luchan, cada día, por ser mejores hermanos”
A lo largo de la noche Viviana, que se dedica plenamente a su hijo, lo acompaña en algunas actividades como ver televisión, escuchar música, jugar o bailar. “¡Le gusta mucho bailar!” Llegada la hora de dormir, Danko aún no tiene sueño.
- “Tenemos que insistirle para que vaya a la cama. A veces nos hace caso, pero otras se puede quedar despierto hasta las seis de la mañana”.
Reconocimientos de la Familia Miskulin
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SAN JOSEMARÍA
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02 de septiembre de 2010

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