INICIO | CONTACTE | MAPA WEB | BOLETÍN | BUSCAR:
  QUÉ ES EL OPUS DEI     PRELADO     NOTICIAS     OFICINA DE PRENSA     PREGUNTAS  
 Está en: Inicio (España) / Noticias
NOTICIAS

Galería fotográfica del 2 octubre

La historia de la fundación del Opus Dei en un reportaje fotográfico

Dos jóvenes polacas que durante su estancia en Madrid han venido a la Basílica de la Milagrosa para rezar, venerar a la Virgen y conocer el lugar donde Dios le inspiró a San Josemaría la fundación del Opus Dei.
La Casa Central de los PP. Paúles donde san Josemaría recibió la inspiración divina del Opus Dei era una edificación grande, de ladrillo visto, con ventanas dispuestas en hilera. Las habitaciones, sencillas y austeras, daban a unos largos corredores, en torno a un patio central. Esta Casa Central está situada en el nº 45 de la calle García de Paredes, junto a la actual iglesia de la Milagrosa, que entonces se llamaba de San Vicente de Paúl. Posteriormente a 1928 la Casa Central fue reformada por dentro. La iglesia aneja fue profanada durante la guerra civil española y sólo quedaron las paredes en pie, salvándose las vidrieras. Destruyeron todas las imágenes y objetos litúrgicos. El templo fue restaurado tras la guerra por el P. Antonio Serra, rector de la basílica desde 1926.
San Josemaría hizo los Ejercicios Espirituales en la Casa Central de los PP. Paúles desde el domingo 30 de septiembre por la tarde hasta el 6 de octubre. El tercer día de los Ejercicios, el martes 2 de octubre de 1928, fiesta de los Ángeles Custodios, se retiró a su habitación para rezar; y en ese momento, cuando releía las notas en las que había transcrito las mociones que había recibido de Dios en los últimos diez años, vio que Dios quería que abriera en la Iglesia un camino de santidad: el Opus Dei.
La primera piedra de la Basílica de la Milagrosa se colocó el 29 de marzo de 1901. La iglesia fue consagrada el 23 de junio de 1904. Su arquitecto, Juan Bautista Lázaro (1849-1919), la definía así: “Es de estilo neogótico. La arquitectura exterior es marcadamente mudéjar, realizada en ladrillo para armonizar con la casa que sirve de complemento”.
Patio ajardinado entre la Basílica de la Milagrosa y la Casa Central de los PP. Paúles. Delante de los muros de la Casa Central se venera la moderna imagen de la Virgen Poderosa. No se conserva la habitación donde estuvo San Josemaría el 2 de octubre de 1928. “Hoy hace tres años -escribió san Josemaría el 2 de octubre de 1931- que en el Convento de los Paúles, recopilé con alguna unidad las notas sueltas, que hasta entonces venía tomando; desde aquel día el borrico sarnoso se dio cuenta de la hermosa y pesada carga que el Señor, en su bondad inexplicable, había puesto sobre sus espaldas. Ese día el Señor fundó su Obra: desde entonces comencé a tratar almas de seglares, estudiantes o no, pero jóvenes. Y a formar grupos. Y a rezar y a hacer rezar. Y a sufrir...Y añadió: recibí la iluminación sobre toda la Obra, mientras leía aquellos papeles. Conmovido me arrodillé estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática di gracias al Señor, y recuerdo con emoción el tocar de las campanas de la parroquia de N. Sra. de los Ángeles”.
Fotografía del retablo de la Basílica de la Milagrosa, en 1925, tal como lo conoció San Josemaría.
Imagen de la Virgen Milagrosa, del escultor catalán Claudio Rius, que ocupaba el centro del retablo en 1923. Fue destruida por odio a la fe durante la guerra civil española (1936-1939).
Rius, el mismo escultor que hizo la primera imagen de la Virgen Milagrosa, realizó una réplica exacta de 2.25 metros de la original desaparecida durante el conflicto. Esta nueva imagen, bendecida en noviembre de 1939, es la representación clásica de la tercera Aparición de la Virgen Inmaculada a Santa Catalina Labouré, tal como se ve en la Medalla Milagrosa.
Desde su inauguración, hace más de un siglo, este santuario ha recibido numerosas peregrinaciones de fieles. En la fotografía se recoge una instantánea de una celebración eucarística. El ostensorio es de 1940 y contiene una reliquia del Lignum Crucis. En el folleto de la Basílica se lee: “se celebran diez misas diarias y se manifiesta así el estrecho lazo que existe entre la devoción mariana y la Eucaristía”. La Basílica cuenta con una capilla penitencial con numerosos confesonarios, permanentemente atendida por sacerdotes, en la que numerosos fieles se acercan al Sacramento de la Penitencia.
El 23 de julio de 1923, diecinueve años después de su consagración, el templo de la Milagrosa fue elevado a la dignidad de Basílica Menor por el Papa Pío XI.
Bula de concesión del título de Basílica Menor al templo de la Virgen Milagrosa. El Sumo Pontífice honra con el título de Basílica Menor -que significa un vínculo especial con la Iglesia Romana y el Papa- a templos que gozan de una intensa vida litúrgica y pastoral.
En la nave de la izquierda de la Basílica se colocó en el año 2004 esta lápida de mármol verde, coronada por el escudo basilical, para dar gracias a Dios por el centenario del templo y recordar a los santos, beatos y siervos de Dios que han recibido abundantes gracias en este lugar. En la lápida se leen los nombres de san Josemaría, san Pedro Poveda y santa Genoveva de Torres; de varios beatos como el obispo Manuel González y las fundadoras María Pilar Izquierdo y Dolores Sopeña, junto con numerosos venerables, fundadores y obispos mártires, como Mons. Cruz Laplana.
Junto a la puerta de entrada de la Basílica se encuentra esta lápida con el siguiente texto: El día 2 de octubre de 1928 mientras hacía un retiro espiritual en esta Casa de los PP. Paúles, el santo Josemaría Escrivá de Balaguer recibió en su corazón y en su mente la semilla divina del Opus Dei: “Recibí la iluminación sobre toda la Obra: conmovido me arrodillé estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática y di gracias al Señor y recuerdo con emoción el tocar de las campanas de la parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles.
Junto a la sacristía de la Basílica se conservan algunos retratos colectivos de los religiosos Paúles y de las Hijas de la Caridad que fallecieron mártires durante la persecución religiosa de 1936.
Vista de una de las torres de la Basílica desde el patio ajardinado contiguo a la antigua Casa Central de los PP. Paules. Es una de las perspectivas desde las que se contemplaba esta basílica desde la Casa Central, en 1928.
Plano de Madrid, con la calle García de Paredes.
Campana de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles que se conserva en el Santuario de Torreciudad. En 1936 se derribaron por odio a la fe las tres campanas del campanario de la iglesia, y dos se rompieron, quedando indemne sólo ésta. Recordaba san Josemaría durante su estancia en Torreciudad en 1975 que el clero de Madrid –el párroco, el cardenal y sus obispos- se la había donado, y manifestaba su alegría al pensar que los tañidos de esta campana sonarían cada vez que se celebrase la Eucaristía, durante la Consagración, en el altar de la explanada de aquel Santuario Mariano.
A la izquierda de la entrada principal del Santuario de Torreciudad, junto al altar de la explanada, se encuentran dos lápidas de piedra que relatan la historia de la campana de Nuestra Señora de los Ángeles. “Durante la mañana del día 2 de octubre de 1928, mientras volteaban esta y las demás campanas del templo madrileño de Nuestra Señora de los Ángeles, y subían al Cielo sus tañidos de alabanza, Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer recibió, en su corazón y en su mente, la semilla del Opus Dei”.San Josemaría pudo ver esta campana colocada en este lugar durante la última romería mariana que realizó al Santuario de Torreciudad en mayo de 1975. Don Álvaro del Portillo leyó el texto en latín que explica su historia, mientras el fundador del Opus Dei iba asintiendo, evocando aquel momento fundacional.
Esta campana, una de las tres que sonaron el 2 de octubre de 1928, se encuentra dispuesta junto al altar de la explanada, entre las figuras de dos ángeles.
Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en el nº 93 de la calle Bravo Murillo de Madrid, que fue construida gracias a la tenacidad y constancia de don Manuel Sánchez, un párroco muy popular de Cuatro Caminos, al que sus feligreses llamaban afectuosamente “don Manolito”. Es de estilo neogótico y fue inaugurada el 31 de julio de 1892.
 Enlaces relacionados
      Audio: El eco de unas campanas

tamaño texto
© 2010, Oficina de información del Opus Dei en Internet.
[ ]   [ ARCHIVO ]    [ Versión móvil ]
09 de febrero de 2010